EN MEMORIA DEL ÁRBOL

 

El Trasgo del Sur

 

L

unes 26 de Julio,18.45 de la tarde. Humedad elevada, calor rondando los 30º. Els Comediants, grupo teatral catalán, están preparados para su espectáculo diario en el perímetro del FORUM 2004. Para llegar al recinto teatral hay que transitar por un paseo de baldosas, rodeado a ambos lados por una sucesión de estrato arbóreo de plantones arraigados (no como ocurre en el resto del espacio que ocupa el Forum, donde los árboles se encuentran encajonados en habitáculos cuadrados) con vegetación representativa del Mediterráneo.

El componente físico del árbol, es un armazón metálico con cinco ramas. Comienza la representación, una voz en off nos sitúa en el año 2104. Se trata del primer árbol de la nueva generación tras la aniquilación del Planeta por parte del Hombre. Un grupo mixto de científicos descubren las raíces del árbol, sustento de la vida. Con posterioridad, las cinco ramificaciones se pueblan de hojas, en forma de paraguas. A su vez, según avanza la función, éstas  dejan caer sus frutos, con forma de pelotas, mientras tantos dos sulfatadores se acercan al público para refrescarles.

Poco a poco, van descubriendo otras partes del árbol, es el turno de la parte central. El tronco. Llega el momento de izar los frutos, en forma de balones hinchables de colores. Los científicos celebran el acontecimiento y se reunen en torno a una mesa donde se ofrecen una serie de manjares de distintos árboles: plátanos, peras, manzanas, naranjas.

 Una escena un tanto bucólica, todos relajados y disfrutando del momento. De repente, aparece un viento, fuerte y ruidoso del que se hacen eco los altavoces. Que da paso a la noche, con su respectiva luna. Tiempo de tolerancia, de momento brujo, de dialogo. Al instante, otros árboles toman ejemplo y se reproducen, apareciendo de diferentes tipos y lugares del mundo, representados por medio de pancartas. Culmina el fasto con la plantación de un árbol, extraído de una maceta, llegando incluso a regarlo. Uno de los científicos extrae un pergamino y da lectura a un texto a modo de deseo futuro para el árbol. Concluye la representación, con una traca final y petardos mezclados con un humo de color verde y amarillo.

Con esta iniciativa los actores ponen en escena el descubrimiento de un árbol, símbolo de vida y fertilidad por un equipo de científicos. Mientras lo investigan, el árbol se convierte en una estructura llena de magia. Al final un componente de una entidad ciudadana planta un árbol típico mediterráneo, que transcurridos 141 días, será un auténtico bosque y expresará un deseo que se colgará en el árbol de la memoria.