Los pinos ibéricos Simón Cortés González Este
trabajo tan sólo es una pequeña introducción a los pinos
ibéricos. De ellos aún se puede escribir mucho y bien, a pesar
de la mala fama que en los últimos tiempos les precede, de la que por
supuesto, no tienen culpa alguna.
La familia de las pináceas está representada por 225 especies,
repartidas por todo el Hemisferio Boreal y faltando casi por completo en el
Hemisferio Austral. En la Península Ibérica y Baleares el género
Pinus, uno de los muchos que forman esta familia, está representado de
forma natural por seis especies (Pinus sylvetris, P. uncinata, P. pinaster,
P. nigra, P. pinea, y P. halepensis.), y en las Islas Canarias por una (Pinus
canariensis), aunque se pueden encontrar otras especies introducidas en plantaciones
forestales, como el pino insigne o de Monterrey (Pinus radiata) provenientes
de California (EE UU). Todos los pinos son monoicos, de hojas persistentes
y aciculadas, que les salen agrupadas de 2 a 5 en cortos brotes laterales, llamados
braquiblastos. Las piñas maduran a los 2-3 años y se encuentran
recubiertas por escamas persistentes. Las semillas son aladas, aunque algunas
de ellas se encuentran muy atrofiadas, principalmente en las que tienen los
piñones de gran tamaño.
El género Pinus tiene un gran valor para las industrias papeleras y madereras,
por lo que su distribución actual nada tiene que ver con la original,
debido principalmente a las repoblaciones que se han hecho. Uno de los miles
de ejemplos que pueden darse, lo tenemos en la provincia de Segovia, entre los
años 1951 y 1971 se repoblaron con este género más de 21.077
Has. ( SANTAMARIA, 1979), muchas de las cuales les fueron arrebatadas a especies
frondosas.
DESCRIPCIÓN DE LAS ESPECIES IBÉRICAS.
Pino albar (Pinus sylvestris) L.
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino silvestre, pino serrano, pino
royo, pino de Valsaín, y aznallo. Vasco: Lerr. Catalán: Pi rojal
y pi bord. Porte cónico de joven, e irregular cuando
alcanza la madurez. En condiciones favorables puede llegar a los 40 m de altura.
Tronco recto o tortuoso. La corteza es de color pardo-oscuro en su parte inferior,
asalmonada o anaranjada en la superior, desprendiéndose en finas láminas.
Hojas cortas, de 3 a 7 cm, de color verde azulado, finamente aserradas y agrupadas
en parejas, permaneciendo en el árbol de 3 a 4 años.
Flores femeninas normalmente en parejas y en conos erectos rojizos, las masculinas
en espigas apretadas de color amarillo-rojizo. Florece en Mayo o Junio.
Piñas pequeñas, de 2 a 6 cm, ovoides-cónicas, casi sentadas,
con apófisis y escamas romboidales. Piñones largamente alados.
Las piñas maduran al segundo año.
Pino negro (Pinus uncinata) Miller
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino negro, pino mugo y pino moro.
Catalán: Pi negre. El nombre específico procede del latín
uncinatus, que significa ganchudo.
Porte. Este árbol no llega a alcanzar los 20 m de altura. La copa es
cónica o piramidal, densa y de color verde oscuro. Muy ramificado desde
la base .
Tronco recto, escamoso y de color gris oscuro.
Hojas cortas, de 3 a 8 cm, de consistencia dura y algo áspera en los
bordes. Salen amontonadas en las ramas, en forma recta o algo curvadas.
Flores masculinas en espigas cilíndricas de color amarillo pálido,
las femeninas solitarias o verticiladas en conos ovales erectos de color rojizo
violáceo. Florece entre Junio y Julio.
Piñas muy características por tener las apófisis o escúdete
recurvado hacia atrás, en forma de gancho. Miden de 5 a 7 cm, y se encuentran
casi sentada sobre las ramas. Piñones pequeños, de color negro
y provistas de alas blanquecinas.
Pino negral (Pinus nigra subsp salzmannii)
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino laricio, pino de Cuenca, pino
salgareño, pino pudio y pino cascalbo.
Porte de 30 a 40 m. Copa cilíndrica,
volviéndose irregular conforme va madurando.
Tronco con corteza rugosa y resquebrajada, de color grisáceo-blanquecino
o algo plateado en los individuos jóvenes y gris oscuro en los adultos.
Hojas de 10 a 16 cm de largas, rígidas, gruesas y pinchudas, dispuesta
de a dos y de color verde intenso.
Flores femeninas en conos erectos solitarios o verticilados. Flores masculinas
situadas al final de las ramillas, en espigas cilíndricas y de color
amarillento. Florece entre los meses de Marzo y Mayo.
Piñas sentadas, caracterizadas por tener el escúdete hundido a
modo de ombligo. Este pino es vecero, produciendo abundante cosecha cada 3 ó
4 años.
Pino resinero (Pinus pinaster Aiton)
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino rodezno, pino negral, pino
gallego, pino borde y pino negrillo.
Porte cónico de pequeño, irregular
de adulto, llegando a alcanzar los 20-30 m de altura. Ramaje verticilado y follaje
poco denso.
Tronco grueso y recto con corteza resquebrajada y de color pardo-rojiza oscura.
Hojas largas, de 10 a 27 cm, verde oscura, gruesas y pinchudas, llegando a permanecer
en el árbol de 2 a 3 años.
Flores masculinas en espigas cilíndricas y de color amarillo, las femeninas
en verticilos de dos o tres y de color rojizo. Florece entre los meses de Marzo
y Mayo.
Piñas casi sentadas sobre las ramas. Apófisis piramidal rómbico,
prominente y punzante por lo que para recordar su nombre científico se
realiza un juego de palabra entre pinaster y te pinchaste (pinchaster). Los
piñones son pequeños y de color marrón oscuro, el ala es
hasta cuatro veces más larga que estos.
Pino piñonero (Pinus pinea L.)
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino piñonero, pino manso,
pino real y pino doncel. Gallego: Piñeiro manso. Catalán: Pi vé.
Porte redondeado de joven, aparasolado de viejo,
pudiendo llegar a alcanzar los 30 m de altura.
Tronco cónico y algo curvado. Corteza formada por grandes placas de color
rojizas y surcadas por anchas y profundas grietas.
Hojas largas, de unos 10 cm, rígidas, poco gruesas, no punzantes y algo
falciforme, de color verde claro.
Flores masculinas muy numerosas en espigas amarillas, las femeninas en conos
ovoides, erectos solitarios o agrupados. Florece en primavera.
Piñas subsentadas, grandes y globosas con apófisis redondeados.
Piñones grandes y pesados con alas de dispersión atrofiadas y
recubiertos de un polvillo negruzco. Las piñas maduran al tercer año
de haber salido.
Pino carrasco ( Pinus halepensis Miller).
Otros nombres vernáculos. Castellano: Pino carrasqueño, pino carrasco,
pino de Halepo y pino blanquillo. Catalán: Pi bord.
Porte. Arbol por lo general no muy alto, aunque
puede llegar hasta los 20m. Copa irregular o redondeada y muy clareada por tener
las ramas separadas.
Tronco tortuoso, de corteza blanquecina o cenicienta.
Hojas largas, de 10 a 15 cm, finas y flexibles de color verde claro, permaneciendo
en el árbol de dos a tres años.
Flores masculinas agrupadas en espigas pequeñas y amarillas; las femeninas
de color verde rosado, erectas y pedunculadas. Florece entre los meses de Marzo
y Mayo.
Piñas cónicas, pedunculadas y con apófisis plana. Una vez
abierta permanecen en el árbol durante mucho tiempo.
DISTRIBUCIÓN.
Pino albar. Su distribución es muy amplia,
desde el Atlántico hasta el Pacífico, y desde el Circulo Polar
Ártico hasta las montañas del sur de España y Turquía.
En la Península Ibérica es un pino de montaña. Sus principales
masas se hallan en los Pirineos, Sistema Central y Sistema Ibérico, más
esporádico se localiza en el norte de Portugal, Montes de León,
Cordillera Cantábrica y Sierra Nevada. Por su distribución se
puede distinguir cuatro variedades, catalaunica, pyrenaica, iberica y nevadensis.
En el Pirineo ocupa el piso montano, en el resto
de los sistemas montañosos ibéricos el piso oromediterráneo,
formando extensos bosques climácicos.
Muchas de las masa que se pueden ver en el Moncayo, Sierra de la Culebra, Guadarrama,
Gredos... han sido introducidas o favorecidas.
Pino negro. Su distribución mundial se limita principalmente a los Alpes
y a los Pirineos, ocupando el piso subalpino.
En España además de en los Pirineos
hay dos pequeñas mancha naturales en la Sierra de Gudar y Urbión,
llegando hasta los 2.300 ó 2.400 m de altura. De repoblación se
le puede ver en algunos puntos de la Sierra de Guadarrama y del Moncayo. Este
pino es uno de los más longevos que tenemos, pudiendo llegar a vivir
hasta 600 años. Es el pino más resistente al frío y el
que menos soporta largos periodos de sequía y calor. Pino negral. Se distribuye a nivel mundial por
toda Europa meridional. En la Península Ibérica vive en las montañas
del Sistema Ibérico, Pirineos, Sistema Bético y en puntos del
Sistema Central. Nuestra subespecie debe su nombre al botánico P, Salzmann.
Puede llegar a alcanzar los 500 años de longevidad.
Pino resinero. Arbol del sur de Europa y norte de Africa. En España tiene
una amplia distribución, aumentada por las numerosas repoblaciones que
con él se han hecho. Dos subespecies podemos encontrar de este pino,
la subespecie atlántica (Pinus pinaster subsp. atlantica) de carácter
silicícola que ocupa parte de Asturias y Galicia donde según los
registros polínicos son muy recientes y que provienen por repoblación
de unas manchas naturales existentes en el norte de Portugal, y la subespecie
mediterránea (Pinus pinaster subsp. mesogeensis) que ocupa grandes extensiones
de los pisos meso y supramediterráneo en el dominio de los bosques esclerófilos
(FERRERAS & AROCENA, 1987).
Pino piñonero. Vive en suelos arenosos de la cuenca mediterránea,
aunque falta en el norte de África. En España ocupa extensiones
no muy densas en Castilla y León, Castilla - La Mancha, Andalucía,
Cataluña, Madrid y las islas Baleares (Ibiza y Formentera).
Pino carrasco. Especie circunmediterránea.
en la Península Ibérica ocupa toda la franja costera mediterránea
desde Cataluña hasta el norte de Cádiz, introduciéndose
hacia el interior a través del Valle del Ebro y la Mancha, llegando hasta
la Comunidad de Madrid (Encomienda Mayor de Castilla). Su área de distribución
se ha visto incrementada desde los años cincuenta a causa de las repoblaciones,
siendo la especie que más se emplea para éste fin en la España
mediterránea. ECOLOGÍA.
Pinares eurosiberianos o de montaña.
Estos pinares se caracterizan por la ausencia de veranos secos, las especies
que dominan estos pinares son el Pinus sylvestris y P. uncinata, que por lo
general son pinares acidófilos, aunque el pino albar puede ocupar suelos
calizos. No suelen ser pinares muy densos por lo que tienen una buena cubierta
arbustiva y herbácea. Entre las especies arbustivas acompañantes
del pino negro se pueden ver: Rhododendron ferrugineum, Arctostaphylo uva-ursi,
Calluna vulgaris, Lonicera xylosteum y Viburnum lantana y entre las herbáceas:
Homogyne alpina, Viola biflora, Hypericum burseri, Digitalis purpurea, Deschampsia
flexuosa y Veronica officinalis. En los suelos ácidos ocupados por el
pino albar suelen ser frecuentes especies como Cystus purgan, Vaccinium myrtillum,
Juniperus alpinus y Arctostafpylus uva-ursi, mientras que en los suelos básicos
es acompañado por Juniperus sabina, Buxus sempervirens, B. hispanica,
Erinacea anthyllis y algunas de las especies de rosales (FERRERAS & AROCENA,
1987). El pino silvestre tolera cualquier tipo de suelos
aunque prefiere los ácidos. Vive en climas fríos o templados fríos,
requiriendo un régimen de precipitaciones alto. Es de carácter
heliófilo (amante del sol), por lo que sus masas no son muy espesas.
El pino negro es una especie esciófila (amante de la sombra) y ombrófilo
(amante de la lluvia), lo que origina que sus bosques estén exclusivamente
formados por su especie, pudiendo aparecer otras en zonas ecotónicas
de otros pisos bioclimáticos como el pinabete (Abies alba), pino albar
(Pinus sylvestris), abedules (Betula alba) y de forma más escasa serbales
(Sorbus aucuparia) (FERRERAS & AROCENA, 1987). Pinares xerófilos.
De forma natural los pinares xerófilos forman masas luminosas. Dentro
de éstos podemos encuadrar a los pinares de Pinus nigra, P. Pinea, P.
Pinaster, P. Canariensis y P. Halepensis. A los bosques que forman algunos de
estos pinos se les consideran bosques de sustitución, pensándose
que han adquirido sus posiciones actuales monoespecificas a causa de la degradación
o eliminación de los bosques originales de frondosas (RUIZ DE LA TORRE,
1973). Pero también se dan masas no seriales en aquellos lugares pobres
de sureste peninsular, que por condiciones climáticas y la escasa disponibilidad
de agua no pueden vivir otras especies frondosas, la tesela por lo tanto, estaría
distribuida en esta zona entre Quercus y Pinus, ocupando las primeras los valles
y fondos de barrancos y los segundos las laderas más soleadas y pedregosas
(GARCÍA LA TORRE, 1996).
REPLODUCCIÓN.
La fructificación de los pinos varia
según las especies, siendo por lo general cuando estos alcanza la edad
de 15 a 30 años. Las piñas maduran al segundo año de haber
sido polinizadas, a excepción de las del pino piñonero que suele
tardar un año más, recogiéndose a finales de verano o en
otoño. Los forestales para saber cuando han de recogerse los frutos usan
el método gravimétrico, basado en el principio de la disminución
de peso (ya que la piña y sus frutos disminuyen de peso cuando alcanzan
la madurez), y consistente en introducir estos en un liquido, generalmente aceite
con un peso específico, flotando los maduros y hundiéndose los
que aún están verdes (CATALÁ, 1991).
Las piñas de algunas especies pueden permanecer largo tiempo en el árbol
sin abrirse ni caerse, por el contrario otras especies aunque mantienen a las
piñas, estas se abren, soltando los frutos, por lo que es conveniente
recogerlas antes de que esto ocurra. Para extraer las semillas hay que dejar
que la piñas se abran, secándolas al sol. Una vez separados los frutos de las piñas,
estos se pueden sembrar en recipientes, sin tratamiento previo. Las semillas
se entierran a un centímetro y el tipo de tierra puede ser variada, aunque
es preferible que tenga un pH similar a lugar de asiento. Si la siembra se realiza
en otoño o invierno, la germinación se produce en la primavera
siguiente, y si se hace en ésta, la germinación se producirá
en unas dos o tres semanas.
Las épocas de recogida de semillas varía según las especies.
Pino albar: Septiembre - Octubre.
Pino carrasco: Agosto - Septiembre.
Pino piñonero: Octubre.
Pino resinero: Octubre.
Pino negro: Octubre.
Pino negral: Septiembre - Octubre.
Aunque no se suelen hacer siembras directas con semillas, estas por regla general
no tienen ningún problema en germinar. La siembra se realizar de noviembre
a marzo.
USOS Y UTILIDADES. En algunos libros de recetas de cocina vienen
que los brotes tiernos del pino albar se pueden comer en ensaladas, yo no lo
recomiendo por su aspereza y mal sabor. Los ganaderos antaño y en época
de invierno cuando el forraje escaseaba le daban de comer al ganado ramajes
de pino, lo que en ocasiones provocaba envenenamientos. La corteza al igual
que las hojas es rica en taninos y se ha usado para curtir pieles. Las yemas del pino piñonero se han usado
para combatir el escorbuto y a sus piñones se le han dado propiedades
balsámicas contra la tos y afrodisíacas.
SIMBOLOGÍA.
Los árboles de hojas perennes han sido
para algunos pueblos antiguos símbolos de inmortalidad, por lo que no
es de extrañar que a los pinos se les hayan relacionados con una larga
vida y felicidad, y a sus piñas con la fertilidad. Los griegos dedicaron el pino a la diosa Cibeles,
después de que ésta se refugiase debajo del pino piñonero,
en el que fue transformado se querido Atys por Zeus.
En algunas zonas de Rusia, cuando alguien moría se le enterraba cubierto
de ramas de pino o abeto (MENDOZA in GUBERNATIS, 1992).
LOS PINOS EN EL FOLKLORE POPULAR. En el folklore popular e infantil, en las retahílas
de juegos, adivinanzas, refranes y dichos, así como en la poesía,
encontramos numerosas referencias a los pinos, piñas y a los piñones.
Con éstos pequeños ejemplos es suficiente para dejar constancia
de ello.
Adivinanzas.
Botón sobre botón,
botón de filigrana,
a que no me adivinas
de hoy a mañana. (añip al) Altos padres,
chicas madres,
hijos prietos,
y blancos nietos. (onip, añip y senoñip) Talegita remendada,
y sin ninguna puntada. (añip al) Alcoba, alcoba,
y en cada alcoba una dama. (añip al) Juegos y retahílas de juegos. Para hacer rabiar: Rabia, rabiña,
que tengo una piña,
con muchos piñones,
y tu no los come. Hacer el pino (ponerse con las manos en el
suelo y los pies en el aire). Dichos. Lo que no sabe a cobre (hace referencia a las
antiguas monedas), sabe a piñones.
Canciones. Toma piñones,
que me gusta la gracia
con que los comes. (Sainete. D. Ramón de la Cruz). Piñones montados, castañas,
turrón de Alicante, avellanas.
La panaderilla lo gana,
con el cedadillo, caramba. Almendro, laurel, peral,
tú eres nogal, roble y pino,
almendro, laurel, peral,
guindo, cerezo y olivo. (Burgos). Eres nogal, roble y pino,
almendro, laurel, peral;
entre carrasca y olivo,
parra, limón y naranjal. (otra variante, Madrid). Carbón...
carbón de pino,
carbón. (Estribillo, Murcia) Los caballitos del marqués
tres celemines se comen al mes:
uno de castañas, que anda, que anda;
otro de bellotas, que trota, que trota,
y otro de piñones.
¡Que corre , que corre, que corre! (Infantil, Badajoz).
O haciendo referencia a cualidades que poseen los pueblos.
Monzoncillo, buen piñón,
que tiene el pinar cerca;
y para buenas verduras,
Pinarnegrillo y sus huertas. (Segovia).
En otras canciones o dichos se les nombra por sus cualidades; alto, color, etc...
aunque el tema no trate de él. Tan alto como un pino
y pesa menos que un comino. Yo me subí a un pino verde
por ver si la divisaba.
Solo divisé el polvo del carro
que la llevaba. (Federico García Lorca) Una nueva versión de éste cantar
se popularizó durante la Guerra Civil y años posteriores entre
las gentes del pueblo.
Los pinos en la poesía.
Como muestra de las numerosas poesías
que cantan a estos árboles, he escogido una de Antonio Machado, en la
que se lamenta por la perdida de nuestros bosques. El hombre de estos campos que incendia los pinares
y su despojo aguarda como botín de guerra,
antaño hubo raído los negros encinares,
talado los robustos robledos de la sierra.
Por tierras de España (Campos de Castilla).
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