SITUACIÓN Y CARACTERÍSTICAS DEL PARQUE NATURAL DE URBASA Y ANDIA
Las sierras de Urbasa (ur = agua y basa = monte bajo) y Andía (monte grande), se encuentran en el extremo medio occidental de la provincia de Navarra, dentro de la zona templada del hemisferio norte, con estaciones frías y calurosas, suavizadas por las corrientes oceánicas del Golfo, con una circulación atmosférica del noroeste, lo que les aportan frentes nubosos del Océano Atlántico.
Limitan al norte con la Sierra de Aralar, al sur con la Sierra de Santiago de Lókiz, y al este con las Sierras Exteriores del Prepirineo (Codés, Leyre, Illón, Izco, el Perdón y Sarbil).
La naturaleza Caliza de éstas sierras (sinclinal colgado), intensamente karstificadas, con corredores, valles secos, dolinas, poljes, cañones, cuevas y simas, tiene como consecuencia que no haya ningún río en ellas y que todos discurran a su alrededor, recogiendo las aguas de las numerosas surgencias existentes.
El paisaje es muy variado pudiéndose encontrar zonas de alta montaña, estepas bardeneras, bosques caducifolios eurosiberianos, con más de 2.500 litros de precipitación anual por metro cuadrado, y bosques mediterráneos.
El 27 de febrero de 1997 se las declaró Parque Natural con una superficie de 21.408 has repartidas entre; 11.399 has del Monte de la Sierra Urbasa, 5.190 has del Monte Limitaciones, 4620 has de la Sierra de Andia y 199 has de la Reserva Natural del Nacedero del Urederra.

LA FLORA DEL PARQUE NATURAL DE URBASA Y ANDIA
En el Parque Natural de Urbasa y Andía se pueden diferenciar barias zonas botánicas, mientras en la parte norte predomina el hayedo, en el sur lo hacen los bosques de encinas y quejigos. El roble por el contrario se acantona en los valles del Urederra y de Goñi, mezclándose con el haya en la falla de Zunbeltz.
Es en la zona Norte de Urbasa y su continuación al Oeste, con la sierra de Entzia, en Álava, donde se asienta uno de los mayores hayedos de la Península Ibérica. Es también en Urbasa, zona sur, junto con la sierra de Lókiz donde se localiza la masa más extensa de bosque mediterráneo de toda Navarra.
El 70% de la meseta de URBASA está cubierta por hayedos acompañados de enebros, brezos, espinos y tilos, así como algunos acebos y tejos, estos últimos refugiados entre las grietas de los cantiles y dolinas.

LOS HAYEDOS
Los hayedos son bosques monoespecificos. La disposición de sus hojas esta diseñada para captar la mayor parte de la radiación solar, reinando bajo ellas una permanente penumbra, que imposibilita el desarrollo de otras especies. En bosques muy cerrados esta penumbra llega al 5% con respecto a la existente en su exterior.
El hayedo de Urbasa se encuadra dentro de los hayedos típico de la Cordillera Cantábrica y el Pirineo. Estos hayedos se asientan sobre suelos ricos en bases. Con un escaso o nulo desarrollo arbustivo, dominando en su orla las especies espinosas.
Debido a la explotación agroganadera que desde tiempos remotos se ha practicado en la sierra de Urbasa, las masas de hayas se encuentran divididas, separadas por extensas praderas, llamadas rasos, con abundantes desarrollo de especies espinosas, entre las que medran arce campestre, tilos, avellanos, sauces y saúcos. Entre las herbáceas; Isopyrum thalictriodes, Corydalis cava, Ranunculos ficaria, Lathraea clandestina se pueden destacar por su colorida floración.

EL ROBLEDAL
En de la Reserva Natural del Urederra, integrada dentro del Parque Natural de Urbasa, es donde se observa una de las formaciones forestales más importantes de Navarra de roble pubescente (Quercur humilis) llamado así por estar cubierto de un vello fino y suave. De origen submediterráneo, esta especie es más frecuente en el Pirineo.
El estrato arbóreo que le acompaña esta formado por arces, fresnos ( Fraxinus excelsio), hayas, tejos... El arbustivo lo componen: Crataegus laevigata, Acer monstpesulanum, Prunus spinosa... y algunas lianoides como la madreselva (Lonicera xylosteum) y hiedra (Hedera helix).

ORLA ESPINOSA
Este tipo de vegetación crece tanto en los bordes como en los claros del bosque. Entre las especies que forman esa orla destaca los majuelos (Crataegus monogyma), siendo los más antiguos y extensos, los que se hallan al norte del raso de Urbasa. Un espinar diferente es el que podemos encontrar en el raso de Zalbide, formado por el espino cerval (Rhamnus cathartica) y el espino navarro (Crataegus laevigata).
En la zona sur del Parque, menos húmeda y más soleada, crece las madreselvas (Lonicera etruscal y L. xylosteum ) y el boj (Buxus sempervirens).
Por la singularidad Botánica y su valor Ecológico, deberemos de cuidar y no perjudicar su evolución natural.


ENEBRALES, BREZALES Y OLLAGARES
El brezo ( Erica vagans), el enebro (Juniperus communis) y la ollaga (Genista hispanica) suelen localizarse por todo el parque, entre rocas calizas, mostrando estas tres especies unas preferencias específicas por este tipo de substrato.
Los mejores Ollagares se localizan en la zona de Lubierri y Montes de Limitaciones.
Los Brezales con más exigencia por suelos profundos, prefieren parajes de Andía, como el de Leziza.
El Enebro, menos exigente, es común en todos los pastizales, y en algunas zonas se les suele ver en corros muy agrupados.

PASTIZALES
De las 21408 has que tiene el Parque Natural, 8200 has corresponde a los rasos, compuestos por herbazales y brezales, producto del pastoreo que se ha venido ejerciendo desde la prehistoria.

Tres tipos de comunidades herbosas se pueden ver en estos rasos:

Comunidades xéricas.
Se desarrollan sobre suelos superficiales debido al afloramiento rocoso, como los localizados en los crestones cercanos a la ermita de San Adrián, donde abunda Festuca indigesta, Merendera montana, Pontetilla tabernae, y el caméfito thymus praecox subsp. polytrichus.

Comunidades higrófilas.
Se desarrollan en las depresiones, donde el suelo es más profundo y de litología arenisca. En verano la arena favorece la rápida perdida de agua, pero en época de lluvia estas zonas suelen estar encharcadas, condicionante de esta comunidad. Son frecuentes Carex flaca, Juncus articulatus, J. effusus, Agrosti capillaris, Festuca rubra, Hypochoeris radicata y Trifoliun repens.

Comunidades mésicas.
Estas comunidades se asientan en lugares llanos, con un requerimiento de humedad más exigente que el de las comunidades xéricas y más nutrientes que los exigidos por las comunidades higrófilas. Estas condiciones favorecen la existencia de un pasto rico y productivo, por lo que son en estas comunidades mésicas donde se centra principalmente el pastoreo.

Entre la especies con mayor recubrimiento destacan Festuca rubra, Plantago lanceolata, Achillea millefolium, Potentilla montana, Bellis perennis y Carex caryiphyllea, así como Thymus praecox subsp. polytrichum.

También se puede ver algunas leñosas como Daboecia cantabrica y Helianthemum nummalarrium.

ESPECIES FORESTALES INTRODUCIDAS
La sierra de Urbasa a diferencia de sus vecinas Entzia y Lokiz se salvo de la introducción en el siglo XX de nuevas especies forestales, principalmente coníferas, gracias a la fuerte oposición de los ganaderos. A pesar de ello se pueden ver pequeños rodales en la zona de la fuente de los Mosquitos (fuente situada en el Km 26 de la carretera de Estella a Olazagutía) con especies tan variadas como el pino negro (Pinus uncinata), abeto douglas ( Pseudotsuga menziesii), pino albar ( Pinus sylvestris) y abeto rojo ( Picea abies). Una vez aprovechada su madera se debería dejar que ese espacio fuera de nuevo colonizado por las especies autóctonas que de forma natural medran en estas Sierras.
De igual modo se debería proceder con las manchas de pino albar situadas en el raso de Urbasa, a izquierda y derecha del Km 24 de la carretera.

 

PRESENCIA HUMANA EN LA SIERRA DE URBASA Y ANDIA
Por los numerosos restos encontrados se sabe que a finales del Paleolítico Inferior (80.000 a 70.000 años a. de n. e.) estas sierras estaban ya habitadas por el hombre. También son importantes los restos encontrados de la época Neolítica, periodos: Eneolítico Bronce Antiguo (2.750 a 1.750 a. de n. e.) Y Bronce Pleno (1.750 al 900 a. de n. e.).


El MEGALITISMO (monumentos funerario, religioso y conmemorativo, construidos con grandes piedras sin labrar) que se originó en Asia y se extendió por Europa mediterránea en el Neolítico Avanzado adquieren en Urbasa una significación especial, pudiéndose encontrar numerosos menhires (piedra vertical, se desconoce su significado), crónlech (varias piedras verticales en forma de círculo), Túmulos (sepulcros levantados de la tierra), y dólmenes (formados por dos piedras verticales y una horizontal.
De la Edad del Hierro se han encontrado restos de sepulturas circulares de piedras, parecidas a los Crónlech. De la época romana aún perdura la calzada que atraviesa de norte a sur la sierra de Urbasa, desde el puerto de Olazagutía hasta el Sur de Zudaire.
Árabes y cristianos también se disputaron estas tierras, pero no han dejado restos de su presencia, aunque si algunas batallas célebres como la que enfrentó a Abd – Al Arman III y al rey Sancho Garcés I en el año 920, en el paraje llamado Iuncaria entre los pueblos de Muez y Salinas de Oro, donde los cristianos fueron vencidos. Por último, recordar que su situación estratégica le sirvió de refugio a las tropas carlistas de Zumalacárregui entre los años 1.833 y 1.839.


DOLMENES
Urbasa es una estación dolménica debido a la gran cantidad de monumentos megalíticos que existen, algunos se conservan en perfecto estado, de otros sólo quedan los restos, verlos todos va a ser difícil, por lo que nos centraremos en algunos que nos pillan en las rutas preparadas.
Los dólmenes de Obats se hallan a unos 150 m de la cueva de Lubierri, en el punto donde el camino cambia a dirección este, dentro del hayedo. A unos 50 m del camino se encuentra el dolmen OBATS II, sobre un pequeño cerro, 150 m al oeste, siguiendo el mismo cerro, se encuentra el dolmen de OBATS I. A este túmulo de unos 15 m de diámetro y 0.60 m de alto, cubierto de hierba y rodeado de hayas, le quedan solamente tres losas tendidas sobre el costado sur del túmulo. Ambos dólmenes también son conocidos con el nombre de Lubierri.
Los dólmenes de Etxarrico Portugañe. Son dos, el primero, Etrarrico Portu Gaina Sortalde, sólo conserva el túmulo, con un agujero en el centro, el segundo Etrarrico Mendebal Portu Gaina está más completo, con sus losas de poyo y cubierta.

El dolmen de Puerto Viejo de Baquedano, en el Balcón de Pilatos. Es un túmulo de unos 15 m de diámetro por 2 m de altura, da la sensación de haber sido removido. En el centro, incrustados en un cráter, se encuentran los restos de la cámara. Dos losas lo atraviesa de W a E.

Otros dos dólmenes y un campo túmular hay en el recorrido, que con el mapa y algo de paciencia habrá que buscar.


NACEDERO DEL UREDERRA Y EL BACÓN DE PILATOS

El nacedero del río Urederra, que significa "ura" (agua) y "ederra" (hermosa), es quizás el lugar más hermoso de la Sierra de Urbasa, lo que lo ha hecho muy conocido y visitado. Este se encuentra situado debajo de un impresionante festón rocoso, formando un circo, conocido con el nombre de Balcón de Pilatos.

Sus faldas están cubiertas de una frondosa masa de robles, hayas, fresnos, tejos, olmos, tilos, avellanos, serbales, etc., donde moran Las Hamadriadas y sus hermanas Las Nayades.

 

PARQUE NATURAL DE IZKIZ
De vuelta hacia casa haremos una visita al Parque Natural de Izkiz. Este espacio natural tiene una extensión es de 9.081 Hectaréas, de las cuales, 3.500, corresponden a un magnifico bosque de “ametza” o marojo (Quercus pyrenaica), asentado sobre suelos arenosos de entre 600 a 800 m de altitud.
Bordean al parque una serie de sierras calizas a modo de circo romano, destacando por su altura de 1180 m el pico Kapildui.
Además de los bosques de "ametza", hay buenos hayetales, tanto acidófilos como eutróficos, en las zonas altas del parque: Además podemos también encontar quejigales, bosques de ribera y algunos bosquetes pioneros de abedules.
Entre la fauna citar al gavilán, águila calzada, águila culebrera, y la joya ornitológica del parque, es el pico mediano, especie que mantiene aquí una de las poblaciones ibéricas más importantes. Como representantes de los mamíferos tenemos zorros, gatos monteses, garduñas, nutrias, desmán de los pirineos y al visón europeo. El sapillo pintojo, la rana ágil y el tritón alpino son tres de las especies de anfibios que viven en la zona.
Su aislamiento propició que numerosos eremitas ocuparan estos parajes donde encontrar paz espiritual durante la edad media, construyendo numerosas cuevas artificiales (como: Las Gobas de Laño, Faido y Marquínez) y dejaran sus huella en sepulturas antropomorfas.


Árboles:
Fagus sylvatica
Fraxunus excelsio
Quercur humilis
Taxus baccata

Arbustos:
Crataegus laevigata.
Crataegus monogyna.
Daboecia cantabrica
Prunus spinosa
Ulex europaeus.
Ulex gallii.

Sufrútices (matas)
Helianthemum nummalarrium.
Thymus praecox subsp. polytrichum

Herbáceas:

Achillea millefolium
Agrosti capillaries
Bellis perennis
Carex caryiphyllea
Carex flaca
Corydalis cava
Festuca rubra
Hypochoeris radicata
Isopyrum thalictriodes
Juncus articulatus
Juncus effusus
Lathraea clandestina
Plantago lanceolata
Potentilla montana
Ranunculos ficaria
Trifoliun repens.

 

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